Aeroméxico propone construcción de tercera terminal en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México
El CEO de Aeroméxico, Andrés Conesa, advirtió sobre la necesidad de ampliar la infraestructura aeroportuaria para satisfacer la creciente demanda de pasajeros en la zona metropolitana.

Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, señaló este miércoles 5 de agosto de 2026 que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) requiere la construcción de una tercera terminal para gestionar el incremento constante en el flujo de pasajeros. Durante un foro sobre conectividad aérea, el directivo subrayó que la capacidad actual del recinto es insuficiente para los objetivos de crecimiento del sector aéreo nacional en el mediano plazo.
La propuesta presentada por la aerolínea busca integrar la capacidad operativa del AICM con los aeropuertos metropolitanos adicionales para maximizar la eficiencia logística. Según la visión expuesta por Conesa, bajo un escenario optimista de planeación y desarrollo de infraestructura, el sistema aeroportuario regional podría alcanzar una capacidad cercana a los 100 millones de pasajeros anuales, consolidando a la capital como un nodo de conexión clave en el continente.
La estrategia de Aeroméxico plantea que la expansión no solo es una necesidad operativa para las líneas aéreas, sino una medida indispensable para evitar la saturación de los espacios aéreos y terrestres. La empresa enfatizó que, ante el aumento de la demanda de vuelos nacionales e internacionales, la modernización de los aeropuertos existentes y la adición de nueva infraestructura son pasos necesarios para mantener la competitividad económica de la capital mexicana.
El directivo indicó que este plan debe ser analizado en conjunto con las autoridades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SCT), quienes tienen la facultad de determinar la viabilidad técnica y presupuestaria de nuevas obras de infraestructura aeroportuaria. La propuesta, según el equipo de comunicación de la aerolínea, busca alinear los intereses comerciales de las empresas con la política pública de conectividad que rige actualmente en el país.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre el costo estimado, el cronograma de ejecución o el impacto ambiental que una obra de esta magnitud implicaría para la zona metropolitana. La discusión permanece abierta mientras el sector privado espera las directrices oficiales del gobierno federal sobre el futuro del sistema aeroportuario y el desarrollo de nuevas terminales en el Valle de México.


