Analizan implicaciones políticas tras el caso de Héctor Melesio Cuén en Sinaloa
La columnista Verónica Malo cuestiona la profundidad de las investigaciones en Sinaloa, señalando la existencia de una red de complicidades tras el caso Cuén.

El caso del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda continúa generando reacciones en el ámbito político nacional, tras los señalamientos de la analista Verónica Malo sobre la falta de claridad en las investigaciones. La columnista sostiene que, si bien se han tomado medidas para contener al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el entramado de poder y las estructuras que permitieron el montaje en torno a los hechos permanecen intactos ante la opinión pública.
La narrativa oficial sobre los acontecimientos que rodearon la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa ha sido objeto de constantes críticas. Según el análisis de Malo, la atención se ha centrado en figuras políticas específicas, evitando desmantelar la red de influencias y las posibles irregularidades administrativas que, a su juicio, han condicionado la gobernabilidad en la entidad durante meses.
Desde la perspectiva de la analista, la gestión de la crisis por parte de las autoridades locales y federales ha dejado vacíos informativos que alimentan las dudas sobre la veracidad de las versiones presentadas originalmente. La exigencia de una investigación exhaustiva por parte de la Fiscalía General de la República sigue siendo un punto central para diversos sectores sociales en Sinaloa, que demandan transparencia total sobre las circunstancias del homicidio.
El debate se traslada ahora a las posibles repercusiones institucionales que este caso podría tener en la administración estatal. Mientras el gobierno busca estabilizar la situación política en la entidad, los observadores advierten que la falta de una resolución creíble podría erosionar la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad y justicia, tanto a nivel estatal como federal.


