Extorsión afecta hasta 5% del valor en cadena del aguacate mexicano
El pequeño comercio advierte que la inseguridad encarece el fruto y propone integrar la exportación en la estrategia nacional de seguridad.

La cadena de valor del aguacate en México enfrenta una crisis de costos derivada de la inseguridad, donde las actividades de extorsión impactan hasta en un 5% el valor final del producto en el mercado nacional. Representantes del pequeño comercio han señalado que este fenómeno, presente principalmente en zonas de alta producción, ha generado una presión inflacionaria que afecta tanto a productores como a consumidores finales en diversos puntos del país.
De cara a la alta demanda que representa la temporada del Super Bowl, los comerciantes han planteado que la exportación del aguacate debe ser un eje estratégico en la seguridad pública. La propuesta busca que la vigilancia y el control en las rutas de traslado hacia los centros de acopio y las fronteras reciban una mayor atención por parte de las autoridades federales, incluyendo a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y a la Guardia Nacional.
El sector detallista sostiene que la regularización y la transparencia en la exportación podrían facilitar la intervención de las fuerzas de seguridad en las regiones más vulnerables. Al vincular el éxito comercial de la exportación con esquemas de seguridad reforzados, se pretende desarticular las redes criminales que imponen cuotas y cobros ilícitos a los transportistas y empacadores del sector agrícola.
Si bien la producción nacional mantiene su competitividad en mercados internacionales, la inseguridad en los caminos sigue siendo el principal reto logístico para los empresarios locales. La industria busca que las mesas de diálogo con el gobierno federal deriven en protocolos de seguridad específicos para el transporte de carga perecedera, permitiendo así que el fruto llegue a su destino final sin los sobrecostos impuestos por grupos delictivos.
Finalmente, los actores del sector han subrayado que la estabilidad en el precio del aguacate no solo depende de factores climáticos o de mercado, sino de la capacidad del Estado para garantizar la libre circulación de mercancías. La integración de los productores en un esquema de seguridad integral es vista como la única vía para mitigar el impacto financiero que la extorsión ha provocado en las familias dedicadas a este cultivo esencial.


