Investigan posible vínculo entre murciélagos vampiro y enfermedad del ciervo zombi
Especialistas analizan si los murciélagos vampiro podrían actuar como vectores en la propagación de la Caquexia Crónica en poblaciones de ciervos en México.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en coordinación con especialistas en salud animal, ha iniciado un proceso de vigilancia epidemiológica ante la posibilidad de que los murciélagos vampiro (*Desmodus rotundus*) contribuyan a la dispersión de la Caquexia Crónica, conocida popularmente como la enfermedad del ciervo zombi. Este padecimiento, causado por priones que afectan el sistema nervioso central, preocupa a las autoridades debido a su alta letalidad y a la persistencia de los agentes infecciosos en el medio ambiente.
El fenómeno de transmisión bajo estudio se centra en el comportamiento alimenticio de los quirópteros en zonas rurales del norte del país. Al alimentarse de la sangre de ejemplares aletargados o con movilidad reducida por la etapa avanzada de la afección, se teme que los murciélagos puedan transportar patógenos entre diversas poblaciones de ciervos y otros ungulados silvestres. Aunque no se trata de una criatura sobrenatural, la interacción biológica entre el vector y el portador ha encendido las alertas de los centros de investigación veterinaria.
La SEMARNAT, junto con instituciones académicas, ha propuesto fortalecer los protocolos de monitoreo en las áreas naturales protegidas donde convergen tanto las poblaciones de ciervos como las colonias de murciélagos. Se busca determinar si la saliva de estos mamíferos voladores puede contener trazas de priones, lo cual representaría un desafío inédito para la gestión de la fauna silvestre en territorio nacional. Hasta el momento, no se han reportado casos confirmados que vinculen directamente a los vampiros con la propagación, pero las investigaciones continúan.
Las autoridades han hecho un llamado a los productores ganaderos y a las comunidades rurales para que reporten cualquier comportamiento inusual en la fauna silvestre de sus regiones. La vigilancia se mantiene estricta en las zonas donde se ha detectado la presencia de la enfermedad, buscando contener el avance de este mal que compromete la salud de los ecosistemas locales y la biodiversidad nacional.


