Las exportaciones mexicanas alcanzan un crecimiento récord del 43.7% en julio
El sector exportador mexicano registró un desempeño histórico durante julio, impulsado por un sólido incremento en las ventas de manufacturas no petroleras.

México cerró el mes de julio con un desempeño histórico en su balanza comercial, reportando un incremento del 43.7 por ciento en sus exportaciones totales. Este repunte, consolidado por el dinamismo de la planta productiva nacional, marca uno de los periodos de mayor actividad comercial para el país en lo que va del año 2026, consolidando la tendencia de crecimiento observada en los trimestres previos.
El motor principal de este resultado fue el sector de productos no petroleros, el cual experimentó un alza del 45 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Este segmento, que abarca manufacturas, sector automotriz y agroindustria, ha demostrado una resiliencia notable ante la volatilidad de los mercados internacionales, superando las expectativas de analistas y organismos financieros.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha destacado que esta cifra refleja la integración estratégica de la industria mexicana en las cadenas de valor globales. La diversificación de los destinos de exportación y la optimización en los procesos de manufactura avanzada han permitido que los bienes producidos en México mantengan una alta competitividad frente a la oferta de otros mercados emergentes.
Aunque el sector petrolero ha mostrado variaciones propias de la coyuntura energética global, el crecimiento sostenido de las exportaciones no petroleras ha compensado el balance general. Este volumen de ventas récord no solo impulsa la entrada de divisas al país, sino que también fortalece la base industrial al incentivar la inversión en infraestructura logística y tecnológica en las principales zonas manufactureras del territorio nacional.
Especialistas del Banco de México han señalado que, de mantenerse este ritmo en la segunda mitad del año, se podría alcanzar un cierre de ejercicio con niveles de exportación superiores a lo proyectado inicialmente. El sector privado y las autoridades federales mantienen una coordinación constante para garantizar el flujo eficiente de mercancías a través de las aduanas y puertos estratégicos, asegurando que las rutas comerciales se mantengan operativas y seguras ante el creciente intercambio comercial.


