Perfil de Óscar Rébora Aguilera, titular de Ecología en Quintana Roo
Óscar Rébora Aguilera encabeza la estrategia estatal para la gestión de residuos y la mitigación del sargazo en las costas quintanarroenses.

Óscar Rébora Aguilera se desempeña actualmente como Secretario de Ecología y Medio Ambiente del estado de Quintana Roo. Desde esta dependencia, el funcionario coordina las políticas públicas enfocadas en la preservación de los ecosistemas locales y la atención a los desafíos ambientales que enfrenta la entidad, una de las zonas con mayor biodiversidad y afluencia turística en México.
El trabajo de la Secretaría bajo su mando se ha centrado en los últimos meses en la implementación de una estrategia integral contra el sargazo. Este fenómeno, que impacta recurrentemente las playas del Caribe mexicano, requiere de una coordinación constante entre niveles de gobierno y especialistas para minimizar sus efectos en el entorno costero y las actividades económicas de la región.
Además de la gestión de residuos, la agenda de Rébora Aguilera incluye la vigilancia sobre la conservación de los cenotes y los sistemas acuíferos de la península. Ante los riesgos que enfrentan estos cuerpos de agua subterránea por la presión del desarrollo urbano, su gestión busca fortalecer la normativa ambiental para asegurar la protección de estas entradas al inframundo maya, fundamentales para el equilibrio hídrico del estado.
En cuanto a sus propuestas, la Secretaría ha manifestado la intención de consolidar modelos de economía circular para el manejo de desechos sólidos. El equipo de trabajo del secretario sostiene que la modernización de los sistemas de recolección y tratamiento es un paso necesario para reducir la contaminación en áreas naturales protegidas y zonas urbanas de alto impacto.
La trayectoria de Rébora Aguilera se ha caracterizado por un enfoque técnico en la atención de problemáticas ambientales complejas. La administración estatal confía en que estas acciones coordinadas permitan una mejor respuesta ante la crisis climática y el deterioro ambiental que, desde hace años, representa un reto constante para el desarrollo sostenible de Quintana Roo.


