Restauración de la presa Endhó requerirá al menos 12 años de trabajos
Especialistas advierten que revertir el daño ambiental en la presa Endhó tomará más de una década, mientras el plan maestro omite soluciones para el flujo de aguas residuales.

La recuperación integral de la presa Endhó, ubicada en el estado de Hidalgo, demandará un periodo estimado de 12 años de intervención constante, según los análisis técnicos más recientes sobre la degradación del ecosistema. Este cuerpo de agua, que recibe históricamente los desechos provenientes del Valle de México, enfrenta una saturación de contaminantes que ha comprometido la salud pública y la biodiversidad de la región durante décadas.
El plan maestro de restauración presentado por las autoridades ambientales ha generado cuestionamientos entre diversos sectores de la sociedad civil y especialistas. La principal preocupación radica en que el proyecto actual no contempla medidas concretas para frenar el arribo constante de aguas negras, lo cual, según expertos, imposibilitaría la recuperación efectiva del embalse a largo plazo si no se detiene la fuente de contaminación primaria.
Vecinos y organizaciones locales han señalado que, sin una infraestructura que separe las aguas residuales de los caudales naturales, cualquier intento de saneamiento será insuficiente. La persistencia de metales pesados y residuos químicos en los sedimentos requiere un proceso de dragado y remediación que, bajo las condiciones actuales, se enfrenta a obstáculos técnicos y financieros significativos para su ejecución completa.
Por su parte, la SEMARNAT ha planteado que las acciones de restauración se enfocarán en la mitigación de los efectos adversos en la zona, buscando mejorar la calidad de vida de las comunidades aledañas mediante programas de monitoreo ambiental. Sin embargo, el horizonte temporal de más de una década subraya la magnitud de la crisis ecológica que persiste en la región hidalguense.
La situación en la presa Endhó sigue siendo un tema prioritario en la agenda de gestión del agua en el centro del país. Mientras el plan de restauración avanza en sus etapas iniciales, la demanda por políticas públicas que ataquen de raíz la descarga de contaminantes continúa siendo el punto central de las peticiones de los habitantes de la zona.


