Scott Bessent prioriza el crecimiento económico para reducir la deuda global
El secretario del Tesoro de Estados Unidos enfatizó ante el G20 que el crecimiento sostenido es el camino principal para la estabilidad fiscal.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sostuvo este lunes una serie de encuentros con los responsables de finanzas del Grupo de los 20 (G20), donde subrayó que el crecimiento económico es la estrategia fundamental para enfrentar los altos niveles de deuda pública a nivel mundial. Durante sus intervenciones, el funcionario estadounidense argumentó que la consolidación fiscal debe ir acompañada de políticas que impulsen la productividad y la inversión privada.
La postura de Bessent ante el foro internacional se centra en la premisa de que las economías desarrolladas y emergentes no pueden depender exclusivamente de medidas de austeridad para sanear sus finanzas. De acuerdo con la delegación del Tesoro, el enfoque principal de su administración es fomentar un entorno favorable para los mercados que permita generar mayor riqueza, la cual, a largo plazo, facilite el cumplimiento de las obligaciones financieras sin comprometer los servicios públicos esenciales.
Para el contexto mexicano, estas declaraciones cobran relevancia debido a la estrecha vinculación comercial con Estados Unidos y la constante vigilancia que las calificadoras internacionales mantienen sobre la deuda soberana. La SHCP y el Banco de México han manifestado anteriormente la importancia de mantener la disciplina fiscal, buscando un equilibrio entre el control del gasto y la necesidad de atraer inversiones que estimulen el Producto Interno Bruto nacional.
En su mensaje a sus homólogos, el secretario estadounidense propuso que los países miembros del G20 trabajen en marcos regulatorios más dinámicos que reduzcan las trabas burocráticas para las empresas. El equipo de trabajo de Bessent indicó que, si bien la responsabilidad fiscal sigue siendo una prioridad, la clave para evitar crisis de deuda futuras reside en la capacidad de las naciones para expandir sus bases recaudatorias a través de la prosperidad económica generalizada.
Finalmente, el funcionario destacó que la coordinación entre las secretarías de finanzas de las economías más grandes del mundo es vital para evitar la volatilidad en los mercados globales. Se espera que los compromisos alcanzados en esta reunión del G20 sirvan como hoja de ruta para los próximos encuentros ministeriales, buscando consensos que favorezcan la estabilidad de las monedas frente a las presiones inflacionarias y los costos de los servicios de la deuda.


