Bad Bunny logra el cuarto show del Super Bowl más visto
La presentación del artista puertorriqueño en el Super Bowl LX alcanzó 128.2 millones de espectadores, consolidándose como uno de los eventos musicales más sintonizados en la historia de la televisión.

La actuación de Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado el pasado 8 de febrero de 2026 en California, se posicionó como el cuarto show más visto en la historia de este evento deportivo. Según datos proporcionados por la firma Nielsen, el espectáculo registró un promedio de 128.2 millones de espectadores, consolidando el impacto global de la música urbana en los escenarios estadounidenses.
Este nivel de audiencia sitúa al artista puertorriqueño en una posición destacada dentro del ranking histórico del evento. En la clasificación de los espectáculos más sintonizados de todos los tiempos, la presentación de Bad Bunny solo se encuentra por debajo de las ejecuciones realizadas por Kendrick Lamar, Michael Jackson y Usher, quienes mantienen los registros más altos de audiencia televisiva para el show de medio tiempo.
El alcance logrado durante esta edición del Super Bowl subraya la relevancia de la cultura latina en el entretenimiento masivo a nivel internacional. La producción, que integró elementos visuales complejos y una puesta en escena de gran escala, logró captar la atención de audiencias diversas, superando las expectativas de sintonía para un evento de esta magnitud.
La firma Nielsen, encargada de la medición oficial, destacó que la cifra de 128.2 millones refleja tanto la audiencia en transmisiones televisivas tradicionales como en plataformas digitales. Este dato confirma que el interés por el show de medio tiempo continúa siendo un componente fundamental para la estructura comercial y de entretenimiento del evento deportivo, atrayendo a una audiencia global que trasciende las fronteras de Estados Unidos.
Con este registro, Bad Bunny se une a la selecta lista de figuras que han logrado cifras históricas de audiencia en el Super Bowl. La consolidación de estos números ratifica la tendencia de los últimos años donde los espectáculos de medio tiempo funcionan como un fenómeno cultural masivo, atrayendo a espectadores que, más allá del interés por el partido, siguen el evento principalmente por la propuesta musical.


