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Economía

Correr fortalece más la densidad ósea que el ciclismo según estudios

El impacto mecánico generado al correr estimula la regeneración ósea de forma superior a los ejercicios de bajo impacto como la bicicleta.

Redacción Corriente MX
Foto: merca2.es

La práctica de correr genera una respuesta fisiológica en el tejido óseo significativamente mayor que el ciclismo, debido a la carga mecánica y el impacto contra el suelo. Investigaciones recientes señalan que la fuerza de reacción que ocurre al trotar estimula a las células óseas para aumentar la densidad y resistencia mineral, un beneficio que los ejercicios de bajo impacto no logran replicar con la misma eficacia.

Aunque el ciclismo es una excelente disciplina para mejorar la capacidad cardiovascular y la resistencia aeróbica, su naturaleza de bajo impacto limita la estimulación mecánica necesaria para el fortalecimiento de los huesos. En contraste, el acto de correr involucra una carga vertical repetitiva que activa los mecanismos de remodelación ósea, fundamentales para prevenir la pérdida de masa ósea a largo plazo tanto en atletas como en población general.

Expertos en medicina deportiva recomiendan a quienes practican ciclismo de manera exclusiva que consideren integrar sesiones breves de trote o ejercicios de fuerza con carga para compensar esta carencia. La combinación de ambas disciplinas permite aprovechar la protección articular del ciclismo junto con los beneficios estructurales que ofrece el impacto controlado de la carrera a pie.

Para integrar estos beneficios a una rutina saludable, se sugiere comenzar con intervalos progresivos de caminata rápida y trote suave sobre superficies amortiguadas, como pistas de atletismo o senderos de tierra. Es indispensable mantener una técnica adecuada y utilizar calzado deportivo diseñado para la absorción de impactos, reduciendo así el riesgo de lesiones musculares o articulares durante el proceso de adaptación.

La salud ósea es un pilar crítico para el envejecimiento activo, por lo que la actividad física debe planificarse considerando la carga mecánica necesaria para fortalecer el esqueleto. Consultar con especialistas en medicina del deporte permite diseñar esquemas de entrenamiento personalizados que equilibren la salud metabólica con la integridad estructural del sistema óseo.

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